Noche mágica 

Actualizado: may 24

Noche mágica, de reunión, de compartir y celebrar, de sentir en nuestra profundidad los miedos arraigados en lo más interno de nuestra psique humana, mortal. De sueños llenos de símbolos... Miedos de perder, milenios de ocultación de las verdades universales, perder qué? Venimos sin nada y sin nada nos marchamos.

Aquella lechuza era distinta a las demás, sus ojos tenían un brillo diferente, mágico, hipnótico. Habitaba en los bosques profundos del Norte de Canadá. Su guarida era el Abeto milenario más anciano del bosque, se resguardaba en el hueco de su viejo tronco. Allí dormía durante el día y durante la noche repartía sus conjuros y magia blanca a todos los rincones del planeta. Era silenciosa y su aura misteriosa la envolvía.

Susurros nocturnos de seres alados.

Rebecca Barros Álvarez

© 2018 by La Senda Rebeca Barros

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